La entrada a la Acrópolis se realiza por una gran puerta llamada los Propileos. A su lado derecho y frontal se encuentra el Templo de Atenea Niké.
Una gran estatua de bronce de Atenea, realizada por Fidias, se encontraba originariamente en el centro. A la derecha de donde se erigía esta
escultura se encuentra el Partenón o Templo de Atenea Partenos (la virgen). A la izquierda y al final de la Acrópolis está el Erecteión, con su
célebre stoa o tribuna sostenida por seis cariátides. Solo una de las que se pueden ver aquí es auténtica; las demás son reproducciones de las
originales, expuestas en el Nuevo Museo de la Acrópolis.
En la ladera sur de la Acrópolis se encuentran los restos de otros edificios entre los que destaca un teatro al aire libre llamado Teatro de Dioniso, donde
estrenaron sus obras Sófocles, Aristófanes y Esquilo. La mayoría de los grandes templos fueron reconstruidos bajo el liderazgo de Pericles durante la
Edad Dorada de Atenas (460-430 a. C.). Durante el siglo V a. C., la Acrópolis adoptó su forma definitiva.