La restauración de la estación, que comenzó en 1993 y aún no ha concluido, incluyó
la construcción de dos nuevos niveles de andenes y vís, uno de ellos para trenes de
alta velocidad. Esto permite a los trenes pasar bajo el suelo de la estación sin necesidad
de hacer una parada. Desde lo alto de esta escalera mecánica se aprecia el nivel inferior.
El superior está por encima de nuestras cabezas.