El Puente de las Cadenas (el nombre oficial es puente Széchenyi) es el más antiguo de los puentes que unen las dos ciudades Buda y Pest,
que hoy conforman la capital de Hungría. Desde el punto de vista estructural es un puente colgante, en el que se han sustituido los cables
principales por eslabones rígidos de una cadena. Su vano central es de 202 metros, uno de los más largos del mundo en su apertura. En esta
vista lejana desde Buda se puede ver el Palacio Gresham, por el lado de Pest junto al puente, y al fondo, la Basílica de San Esteban.