Acceso sur al Castillo de Buda, desde la calle Váralja. El castillo de Buda fue el último reducto de las fuerzas del Eje (alemanas y húngaras)
durante el asedio de Budapest en 1944-45. Las luchas con armas pesadas convirtieron el palacio en un montón de ruinas. El aspecto
actual del castillo se debe en gran parte a las reconstrucciones de la segunda mitad del siglo XX, hasta la década de los 1980.