Rinoceronte en la torre de Belem.










Rinoceronte en la torre de Belem.

Este rinoceronte representado en piedra es el mismo del grabado de Durero
En 1513 llegó a Lisboa procedente de la India. El rey Manuel I se lo envió al Papa León X,
pero no llegó a Roma debido a un naufragio. El grabado de Durero fue la imagen de este animal para
para los europeos durante doscientos años.