Aunque la Ciudad Vieja (Stare Mesto) y el Ciudad Pequeña (Mala Strana) son una sucesión casi continua de edficios que
llaman la atención del turista, aquí he intentado reunir aquellos edificios no religiosos que están entre los más conocidos
de la ciudad y que debe visitar cualquier turista que quiera llevarse una impresión completa de la parte histórica
y también contemporánea de Praga. El recorrido hay que conpletarlo con edificios de la
Plaza de la Ciudad Vieja y del
Castillo.
El primero debe ser por supuesto la
Torre de la Pólvora, junto a la Casa Municipal, una torre similar a la del
Puente de Carlos.
Entre los edificios modernos el más conocido es la
casa danzante, de Frank O. Gehry. También aparecen aquí el
ayuntamiento nuevo, los palacios
Wallenstein y
Vinohradt, el
Teatro Nacional y el de los
Estados Generales.