Las iglesias de Praga son muchas y muy hermosas. Hacia el Siglo IX se comenzaron a edificar edificios religiosos en la capital checa, al igual que en el resto de Europa.
Durante las rebeliones husitas muchas iglesias resultaron atacadas e incluso completamente arrasadas, pero actualmente se está llevando una importante labor de
recuperación del patrimonio. La sucesión de culturas y civilizaciones ha hecho que en la ciudad convivan templos pertenecientes a muchos estilos arquitectónicos.
Al margen de
San Jorge, en el Castillo, lo más antiguo En 1142 se edificó el monasterio Strahov, que aún conserva su coro románico.
Aparte de las iglesias católicas, uno de los atractivos de Praga es recorrer el barrio judío (Josefov), donde aún se conservan seis sinagogas
y el antiguo cementerio judío. Entre las sinagogas, aquí se pueden ver la Maisel, la Vieja-Nueva; falta la Española. Al menos en verano,
muchas iglesias, como St. Martin in the Wall, y otros edificos civiles, celebran a diario conciertos de música clásica y de ópera.
Aquí aparece una foto de un concierto de música de cámara.